¿Qué me podéis decir de este magnífico concierto que se celebró en la ciudad cercana de La Línea de la Concepción un día de verano de 1983?. Sí ya sé que el título de este blog dice “La Movida en ALGECIRAS en los años 80-90, pero es que a este concierto asistió media Algeciras, convirtiéndose en uno de los mejores que se han dado en la comarca y no me he podido resistir a darle un repaso.

El enclave elegido para tal acontecimiento fué el Estadio Municipal de Fútbol en lugar de la Plaza de toros, que era donde se venían celebrando todos los conciertos,  dado que  se presentía que iba a ser un acontecimiento multitudinario, como así fué.  Allí se congregaron miles de personas de toda la comarca y de fuera de ella.

El cartel no podía ser más atractivo, bajo el título “El Rock de una noche de verano”, contaba con la participación de Luz Casal, Leño y Miguel Ríos, patrocinado por la marca de refrescos KAS.

Antes de empezar el concierto en sí, hubo unas actuaciones de unos equilibristas montados en moto y cosas así, que sirvieron para ir entreteniendo al personal conforme iban entrando al estadio.

En primer lugar salió al escenario Luz Casal, que empezaba a dar sus primeros coletazos en solitario tras haber formado parte de coros tan famosos como el que llevó Leño en su gira cuando grabó el fantástico disco “En directo”, y que acababa de sacar su primer disco a la calle. Luz, plena de juventud y fuerza nos desgranó el repertorio de su disco donde destacaban temas como  “Ya no aguanto más”, “Ciudad sin ley” y otros.

Sorprendió la energía que demostró sobre las tablas a un público que no estaba acostumbrado a ver a una mujer  rockera, ya que Luz, por aquel entonces, se dedicaba en exclusiva al Rock, ablandándose a lo largo de su carrera hasta llegar actuálmente a canciones mucho más tranquilas, cosas de la edad, me imagino.

Gustó mucho y sirvió para ir calentando motores,  ya que lo mejor estaba por llegar.

Apareció a continuación Leño, una de mis bandas favoritas en aquella época. Grupo formado por Rosendo Mercado, guitarra y voz; Ramiro Penas, batería y coros y Tony Urbano, bajo y coros.

Leño nos desgranó gran parte de su repertorio, no en vano, ya tenía todos sus discos en el mercado, deleitándonos con el Rock urbano, potente que les caracterizaba, que unidos al vozarrón aguardientoso de Rosendo, lo convertían en una banda única.

Leño se disolvió como grupo poco después de esta gira, concrétamente en Octubre de ese mismo año, así que éste fué el primer y último concierto que dio en la zona.

Y, por último, la actuación estelar de la noche, Miguel Ríos. Pleno de fuerza y derrochando energía nos cantó, una a una, sus mejores canciones. Nos hizo un repaso al mítico “Rock’n’Ríos”, tocándolo al completo más otras canciones de su cosecha, magistrálmente acompañado por su banda, prácticamente la misma que le acompañó durante la gira del Rock’n'Ríos el año anterior.

Miguel Ríos realizó durante su actuación numerosos guiños a favor de la españolización del peñón, dirigiendo el láser de luz hacia Gibraltar, reflejándose en la roca. Todo ésto unido al grandísimo despliegue luminotécnico y pirotécnico, convirtieron el concierto en un espectáculo visual y sonoro único, nunca antes visto por la zona. Aún hoy, después de los años, se sigue recordando este concierto.