Turno ahora para la Calle Inmaculada, otro punto caliente en lo referente a movida en la época.

Me voy a referir a la calle Inmaculada en su primera etapa, antes de que fuera

Interferencias

tomada por los más jóvenes para hacer el botellón, hasta el punto que  tuviera que ser cortada al tráfico rodado dada la gran cantidad de personas que abarrotaban ésta y la calle perpendicular, “Salvador Allende”, pero esto fué ya en los años 2000 y corresponde a otros describirla. Yo voy a lo mío, a los 80-90.

Aunque convivieron juntas, esta zona era totalmente distinta a la Plaza de Andalucía, a la que también dedicaré próximamente su “minuto de gloria”, Si bien, la Plaza de Andalucía contaba con una clientela muy variopinta, más selecta y de todas las edades,

Fachada del “Polares”

abundando los más jóvenes a los que sus padres acercaban para más tarde ir a recogerlos, la zona de la Inmaculada era más transgresora e inquieta, más chupas de cuero y vaqueros raídos. De estos locales salieron infinidad de manifestaciones culturales como comics, música en vivo y asociaciones varias, pero vayamos por partes, ya que aquí hay bastante de lo que hablar.

Esta zona estaba formada por locales comerciales construidos en la parte baja de los bloques que componía la Urbanización “La Inmaculada” y estaban construídos adosados unos a otros entre las calles “Inmaculada” y “Salvador Allende” en una galería bajo techo, por lo que en el exterior de los bares se agolpaba bastante gente lo que acarreaba molestias a los vecinos de estas dos calles, el eterno problema de la convivencia entre jóvenes noctámbulos y vecinos exigiendo su derecho al descanso.

Voy a empezar a hablar uno a uno de éstos bares pues no se puede pasar por alto casi ninguno de ellos.

Polares

En principio, y aquí si voy a pasar un poco deprisa, hablaré del “Polares”. Este local al principio aportó poco a todo lo que se coció en esta zona, símplemente se aprovechó de la coyuntura y subsistió un poco a modo de rémora del resto de locales, aunque en su etapa final se decantó por la música mas heavy, teniendo su grupo de incondicionales.

Junto a éste, otro local que se abrió en principio con el nombre de “Pepperland”, regentado por dos ilustres: Santiago Vargas y Jose Karnani, ambos miembros fundadores del genial y excéntrico grupo “La Destilería” (precísamente aquí se creó el grupo). En este bar, como podéis suponer, se podía escuchar

Exteriores de los pubs.

de vez en cuando música en vivo cuando estos dos personajes abandonaban la barra, se colgaban sus guitarras “Fender Stratocaster” y se ponían a interpretar temas de Jazz, o bien otros propios de la Destilería junto con el resto de la banda, como el polémico tema “Inmaculada Corrupción”, que al final de éste artículo os dejo para que lo escuchéis, dedicado a las desavenencias con los vecinos e inspirado en las denuncias en forma de notas de prensa que aparecieron en los periódicos, e incluso otras veces, acompañaban al ínclito cantor “Bobby Murray”, cuando se dejaba caer por allí, en sus extraños y delirantes conciertos.

Tanto la fachada del pub como la barra eran dos verdaderas obras de arte pintadas por Mariano Vargas, hermano de Santi y prestigioso pintor y fotógrafo, destacando el dibujo a todo lo largo y ancho de la barra, representando con todo lujo de detalles un choque entres dos pasos de Semana Santa, (podéis haceros una idea de cómo se las gastaba el personal).

De música se podía escuchar de lo mejor, sobre todo “Beatles”, “Rolling” y grupos del estilo, ¡una gozada!.

Abandonando la gerencia del local Santi y Jose, se hizo cargo de él otro ilustre, Salvador Reiné (ex Bizarre, México y otros), cambiándole el nombre por  “Interferencias” en clara alusión al inmenso tema de “Radio Futura”.

Salvador, como no podía ser menos, respetó el diseño de la barra, pero cambió la fachada por uno propio mucho más psicodélico, ya que era, (y

Salvador Reiné en su "Interferencias"

es) bien reconocido como autor de magníficos cuadros y grabados.

Txutxo (parido en “Interferencias” en 1989)

Se seguía escuchando buena música, aunque esto fue la tónica dominante de todos y cada uno de los bares de la zona, pero desvió el estilo hacia algo mas pop, psicodélico y actual. Escuchábamos sobre todo Radio Futura, Nacha Pop, The Cure, The Smiths…

Aquí se gestaron curiosas iniciativas, como exponer las fotos de la primera comunión de los clientes y extravagancias varias.

Aprovechando que Salva tenía un taller de serigrafía en el barrio de San Isidro (“Telaraña”) se ponían a la venta camisetas de los más inimaginables diseños.

Quiero destacar, aunque siempre que se me presenta la oportunidad lo hago, que aquí nació en 1989 “Txutxo, el perro del Txutxe” creación de comic mía que aún hoy me acompaña.

Otra iniciativa a la que se le dio un gran impulso desde éste local fue el Fanzine “Kristal”, publicación aún hoy en activo y a punto de celebrar sus bodas de plata, dirigido y editado por el incansable y polifacético “Garry”.

Salva abría todos los días, lo que se convertía en un buen aliado para aquellos que trabajábamos a turnos y teníamos libre entre semana, formando un grupillo de fijos bastante “peligrosillo”.

Desués de abandonar Salva el negocio pasó a manos de Juan Pérez que con el nombre de “Contraste” lo llevó cierto tiempo a buen nivel.

Boulevard

Pasamos al pub de al lado: El “Boulevard”, posiblemente, y sin miedo a equivocarme, el bar más bonito de los que se hayan montado nunca en Algeciras. Para los que no lo conocieron os lo voy a describir: Se recreó una calle de la época de Chicago años 50, con sus aceras de verdad, farolas, bancos y la joya de la corona, un Mercedes antiguo cortado por la mitad que sobresalía del fondo del local como si estuviera saliendo de su garaje, con sus luces encendidas y dentro del radiador había instalado un ventilador que refrescaba el ambiente en las noches de verano. En las paredes, puertas antiguas de verdad con escalones para sentarse, ventanas y hasta un escaparate luciendo ropa interior de la época de Maricastaña. La portada del local era otra obra de arte de Mariano Vargas, se trataba de una recreación del personaje de cómic “Torpedo” en una de sus gansteriles poses con una bella dama a gran tamaño.

En tan bello marco también se escuchaba la mejor música del momento.

Lamentáblemente este negocio tuvo mala suerte ya que se unió un poco más tarde a la zona y ya estaba dúramente castigada por las denuncias vecinales y las contínuas visitas de la Policía Municipal y no se le concedió la licencia de música, con lo que quedó condenado al serle precintado el equipo de música, hasta que sus dueños, Ramón Rivera, Pepe Oqui y Jose Luis Velasco acabaron cansados de luchar contra los elementos y

Contraste y Paralelo 36

decidieron traspasar el negocio que tan pingües beneficios les estaba reportando hasta el momento.

Después de esto el local cambió varias veces de dueño pero ya no fue lo mismo, La desafortunada idea de cambiar la decoración interior,  unido a la

El ahora consagrado dibujante J.J. RYP y Garry en el Paralelo 36

imposibilidad de poner música por falta de la licencia pertinente, hicieron que no llegara nunca a cuajar como antaño.

Aún me lamento de no haber sacado ninguna foto de este pub, ni incluso los dueños tienen alguna, por lo que desde aquí invito a que si alguien hubiera tenido la acertada idea de retratar el local,  me pudiera hacer llegar una copia.

Pared con pared estaba “La Cámara”.Bar regentado por Andrés y Palomo con la clientela de “La Cuadra” y del “23”, dos bares anteriores a éste con similar ambiente, aunque se fué apuntando más gente, dado que el local era más grande que los anteriores. Tenía una clientela bastante fija y fiel

Txutxe y Buda en el “Interferencias” (Al fondo las fotos de comunión de los clientes)

que acudía cada fin de semana con rigurosa puntualidad y prácticamente permanecía a lo largo de toda la noche en el mismo local al abrigo de la buena música, más cañera que el resto de locales y las copas, formando una verdadera familia compartiendo las inquietudes e ideas que, aún después de varios años, seguían floreciendo con bastante fluidez.

Me llamaba la atención la puerta pequeña asemejando una puerta de submarino que tenía en la fachada y que aún hoy después del paso del tiempo se puede observar.

A continuación, haciendo esquina, el “Yoda”. Este bar comenzó con un ambiente totalmente distinto al resto, fue concebido para una clientela más “modosita” y así, se decoró elegantemente con mesas y taburetes para poder sentarte tranquilamente a charlar y escuchar música, por cierto mucho más comercial que el resto de locales.

Lógicamente, viendo el ambiente que rodeaba a este bar, el tipo de clientela pretendida por el propietario no acudía como él esperaba, buscando otros locales con ambientes periféricos más similares (léase calle Trafalgar) y evitando así mezclarse con esas tribus urbanas que lo poblaban, Rockers, Mods, Siniestros y otros personajes tan lejos de lo ellos buscaban.

Y como “la pela es la pela”, el dueño viendo que no hacía caja, decidió darle un giro radical al pub y así se armó de valor y se dispuso a manchar las blancas inmaculadas paredes con unos dibujos oscuros tipo comic de ciencia ficción y cambió la música de ambiente por Heavy Metal a toda pastilla, y así en poco tiempo el local se llenó de melenudos con tachuelas flipando por tener al fin un sitio donde poder escuchar en exclusiva la

Paralelo 36

música que les gustaba, y todos tan contentos.

La verdad es que después del cambio, el bar cambió a mejor y yo me dejé caer alguna que otra vez por allí cuando me apetecía escuchar música algo más fuerte, ya que el ambiente era bastante bueno.

En la calle Salvador Allende, un par de locales vacíos y garajes mas allá, estaba el “Paralelo 36”, verdadero templo de la movida. El pub era mucho

Txutxe en “Paralelo 36″

mas grande que el resto, ya que ocupaba dos locales unidos, lo capitaneaban dos ilustres de la noche: Salva y Felipe “el Demonio” . Era un bar oscuro con neones y una barra de fibra de vidrio iluminada con tonos verdosos que le daba un ambiente moderno.

¡Qué buena música escuchábamos aquí! Y sobre todo muy variada, desde pop español suavote hasta lo más bestia (según le diera el barrunto al “Demonio”) pasando por The Cure, Smiths, the Pogues, Midnight oil, Comité Cisne, Desperados… en fin música para todos.

Para sentarse sólo había unos cuantos taburetes altos a lo largo de la barra, dos o tres mesitas de mármol con algunas sillas y una grada con tres o cuatro escalones grandotes en una esquina, que a veces, se convertía en escenario donde se dieron buenos conciertos en directo, aún recuerdo la final del certamen “Parto de Varsovia” donde actuaron varios grupos de la comarca y Ceuta, quedando ganador “La Destilería” teniendo como premio la grabación de un single cuya portada tuve el honor de diseñar.

Felipe era todo un personaje y siempre estaba maquinando ideas nuevas para no caer en la monotonía. Famosa fue su Caipirinha, auténtico brebaje explosivo que te ponía como una moto y su variedad de chupitos, y no menos genial la forma de despedir al personal cuando llegaba la hora del cierre, con la canción “ Soy rebelde” de Jeanette.

Carnaval en el Boulevard

Para los amigos teníamos un reservado detrás de la barra que apodábamos “La Caldera” donde se encontraba el equipo de música y allí parimos bastantes iniciativas, entre ellas un programa de radio totalmente disparatado llamado “Degenero hasta Febrero” y el “Colectivo Joven Marzo 88” que sirvió para organizar conciertos y otras manifestaciones culturales.

Aquí tengo que recordar a “Happy” hermano de Felipe, reciéntemente fallecido y que fué uno de los pioneros de todas estas historias.

Volviendo a la calle Inmaculada, en el otro margen de la calle, se encontraba un disco pub llamado “Hoollywood” (no me he equivocado escribiéndolo, no, se llamaba exactamente así). Otra rémora de la zona, aunque fué de los primeros establecimientos en abrir. Un extrañísimo local que para nada tenía que ver con el entorno. Era una especie de discotecucha cutrecilla con una pista de baile y música bailable-pachanguera que sólo consiguió atraer a unos cuantos bailones y que al poco tiempo cerró sus puertas.

Frente al “Polares” se encontraba el “Chaplin 2000”, en un principio iba a llamarse “Chaplin” a secas pero, al existir ya un local con el mismo nombre, hubo de añadírsele el “futurista” 2000 para diferenciarlo del anterior. Este local era una hamburguesería en la que Ram, melillense de pro, junto con sus dos cuñados se encargaban de suministrarte esa dosis de energía que ya te iba faltando a ciertas horas de la noche en modo de bocadillos de distintos tipos y hamburguesas. Nos llamaba mucho la atención el llamado “sándwich tropical” pues incluía aceitunas con hueso con lo que comerse uno de éstos era una arriesgada aventura.

Esta hamburguesería era bastante grande con lo que siempre estaba bastante

Fachada del “Paralelo 36″

concurrida. Fue un acierto montarla aquí, ya que la demanda era grande y, aunque siempre hacíamos bromas sobre la dudosa calidad de sus productos, todos acabábamos en ella tarde o temprano dando buena cuenta de uno de sus bocatas.

Un poco más abajo de la calle, subiendo unas escaleras estaba el “Serbarabari”, poco puedo hablar de este pub ya que apenas lo visité, dado que el ambiente era totalmente distinto al resto, predominando muy por encima de todo el pijerío en su más alta expresión. Este bar después pasó a llamarse “La Escuadra” con el mismo propietario del extinto pub “La Cuadra”, cambiando a continuación varias veces de nombre y ambiente, pero saliéndose ya de la época que nos ocupa, así que de momento, los obviaré.

Poco a poco, las contínuas denuncias, a mi entender algo exageradas del vecindario, hicieron que por parte de la policía local se les hiciera una verdadera labor de acoso y derribo a estos locales, exigiendoles mil y un papeles y licencias varias, realizando contínuas mediciones de decibelios y controlando a diario los horarios de cierre, hicieron que fueran viniéndose a menos hasta llegar al cierre de toda la zona, por lo que, empresarios y clientela fueran buscando otros lugares de ocio donde montar sus “chiringuitos” y así, poco a poco, fué creciendo la denominada zona del “Secano” en la calle “Ruiz zorrilla” que aún hoy mantiene bastantes locales abiertos y de la que ya hablaré en su apartado correspondiente.

Como os comenté antes, os pongo a continuación, y para que lo escuchéis, el divertido y polémico tema que el grupo “La Destilería” le compuso a la zona, basado en las denuncias de los vecinos.

La Destilería.-”Inmaculada Corrupción”

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